Pepe Pelayo

Es cubano desde 1952 y chileno desde 2008. Debido a esa doble nacionalidad, quizás sea bipolar y haga cosas como gustarle el humor y la risa, pero muy en serio. Es feliz creando humor, sobre todo para niños (le han publicado libros en unos cuantos países). Es tanta su pasión por ese tema que pertenece a la Sociedad Internacional de Estudios del Humor Luso-Hispano, en vez de pertenecer al Colegio de Ingenieros Civiles, carrera que terminó en 1979 en la Universidad de La Habana y que ejerció por pocos años, antes de convertirse en bufón profesional; es decir, en comediante y escritor humorístico.

Ha obtenido varios premios internacionales por su obra, aunque aún no sabe por qué. En lo personal, le encantan todos los quesos, los chocolates (mientras más amargo, mejor), la tortilla española y el jugo de tomate.

Su pelo es blanco y su sangre roja, aunque de niño tenía el pelo negro y creía que su sangre era azul. Es narigón pero por gusto, ya que casi siempre respira por un solo hoyito.

Le fascina viajar y conocer nuevos lugares y nuevas personas. Viviría, si pudiera, en París, New York, La Habana, Buenos Aires o Valparaíso.

Del humor hecho en español, es fanático de Les Luthiers, Boligán, Quino, Fontanarrosa, Luis Pescetti, José Motta, Alex Pelayo, Aramís Quintero, el Grupo La Seña del Humor (del que fue fundador), el Grupo Humor Sapiens (del cual es miembro actualmente) y de El Quijote de La Mancha.

Pero lo que de verdad le apasiona es leer, crear y hacer reír.

(No sé por qué redacto esto en tercera persona, si soy yo el que escribe sobre mí)... Por último, debo agregar que los datos importantes que faltan aquí (los únicos que lo son realmente) los encontrarás en www.pepepelayo.com (la mejor weblog del mundo, según yo).

¡Ah! Y en esta editorial he publicado «n» libros. ¡Léelos y cuéntame!

PePe se presenta:

YO, SOBRE MI.

Me dicen Pepe Pelayo, pero la gente habla más de la cuenta. Quiero aclarar que no recuerdo nada de mi vida antes de nacer en 1952. Mi infancia transcurrió… perdón, mi infancia aún transcurre, la que pasó –con mucha calma- fue mi niñez. Una parte de mi enseñanza básica la pasé en la ciudad de Matanzas, Cuba, viajando entre mi casa, mi escuela y mis guaridas en el barrio, viviendo aventuras increíbles como un Marco Polo cualquiera. La otra parte la viví también en Matanzas, pero castigado dentro del marco de mi casa, como un Polo Opuesto. De ahí mi personalidad bipolar; es decir, me río y lo hago muy en serio.
Sin embargo, fue en la enseñanza media donde de realmente me valoraron, distinguiéndome como “Pelayo, el payasito”. En la Universidad fui consecuente y puse de moda el término “pelayaserías”. Terminé mi carrera de Ingeniero Civil en 1979 en La Habana, convencido de que la había terminado sí, ¡pero al fin y para siempre! Mi carrera oficial la correría en otras pistas, con short y sombrero de bufón.
Así que hace años luces, años audios, años cámaras, años libros, años música y años gráfica que me dedico a reírme yo, sin saber si he logrado profesionalmente hacer reír a los cubanos desde 1984 y a los chilenos desde 1991 (tengo doble nacionalidad, otra razón para mi bipolaridad) y latinoamericanos en general, porque me he agrandado últimamente (ya no me ando con chicas… obvio, a esta edad…)
Llevo publicados casi sepetecientos libros de humor para niños y niñas, jóvenes y jóvanas, y también algunos para mayores y mayoras. Además, llevo unos cuantos espectáculos y proyectos audiovisuales (con mi hijo Axel), otros realizados con el Grupo La Seña del Humor (en Cuba, del cual fui fundador y director en la década del los 80), con el Grupo Humor Sapiens (en Chile actualmente), o con yo mismo solo autopresentándome. Me extiendo hasta el humor gráfico (con mi hijo Alex), canciones y otros divinos disparates, como estudiar la teoría del humor, ser miembro del Comité Ejecutivo de la Sociedad Internacional de Humor Luso-Hispano, para así con mis charlas, cursos y talleres combatir la gravedad por esos lares y bares. Pero me tranquiliza pensar que existen otras personas peores que yo en este mundo (me refiero a los que han premiado mi obra en concursos, tanto internacionales como extranjeros, como fuera de mi país). Lamentablemente, esos éxitos sólo han servido para elevar mi espíritu.
El logro trascendental es que he autofinanciado mi vida con la risa, a pesar de mi extenso currículo como supuesto cómico.
Por suerte, la risa me mima, la alegría me sobreprotege. Es que soy un “consentido del humor”. Y “con sentido” del humor suficiente como para mantener el espíritu bien elevado, mientras me gano la vida con una sonrisa feliz en la cara, aunque no les guste a los que consideran la comedia como un género menor y a los agelastos (los que no ríen ni con los payasos, ni con los políticos).
Pienso crear humor hasta el día en que tenga ideas nuevas o se me ocurra alguna original. Ese día pondré la mente en blanco y moriré. Será el día menos pensado. (Ya comencé con la originalidad).

Editoriales del Grupo Santillana en Chile:

Alfaguara Taurus Alfaguara Infantil Alfaguara Juvenil Aguilar Suma de letras Punto de Lectura

Aguilar Chilena de Ediciones
Padre Mariano 82 Oficina 602, Providencia
Santiago - Chile
Teléfono: 3843000

Tres Tristes Tigres

Una empresa de PRISA