Cuentos

La maravillosa medicina de Jorge: un juego donde los adultos nunca ganan

La maravillosa medicina de Jorge

¿Hasta qué punto es capaz de llegar un niño para vengarse de una abuela maliciosa? Bastante lejos, al menos en La maravillosa medicina de Jorge.

Esta célebre historia escrita por Roald Dahl desborda humor e imaginación, pero también hondas críticas, lo que la ha convertido en un clásico de la literatura infantil.

La maravillosa medicina de Jorge está repleta de personajes extraordinarios, héroes avispados y curiosos que se atreven a cuestionar la superioridad del mundo de los adultos.

Se trata de una obra que arroja una mirada punzante sobre los padres, los profesores y la familia.

Publicada por primera vez en 1981, George’s marvellous medicine no ha dejado de fascinar a millones de lectores de todo el mundo por ser una historia en la que los lectores se identifican con personajes infantiles que ven a los adultos como seres injustos.

Además, en La maravillosa medicina de Jorge queda demostrado que una gran aventura puede suceder en una casa promedio de una ciudad promedio.

Roald Dahl propone que no es necesario ir a lugares apartados y desconocidos para vivir grandes experiencias con seres extraordinarios.

Esas y otras virtudes son las que caracterizan a George’s marvellous medicine.

Una medicina para la abuela

Antes de salir de compras, la madre de Jorge le advierte seriamente a su hijo que no haga travesuras y que no olvide darle a su abuela la medicina que toma diariamente a una hora exacta.

Pero, lamentablemente cuando no hay nadie en casa, la abuela siempre es demasiado gruñona y cruel con Jorge. Y ese día no fue diferente.

La abuela no perdió tiempo en lanzar comentarios desagradables y asustando a su nieto.

Desesperado, Jorge salió corriendo del dormitorio de la abuela y comenzó a pensar en la manera de vengarse de ella por fastidiarlo tanto.

Es así como decide tomar una cacerola y echar en ella todos los brebajes y lociones que encuentra en toda la casa y con ellos elabora en la cocina una medicina maravillosa.

Entre tantos ingredientes que lleva esta poción preparada por Jorge se encuentran elementos como detergente, cera para pisos, polvos antipulgas, pimienta negra, salsa de rábanos, píldoras para caballos con ronquera y una botella de ginebra, sólo por mencionar algunos.

La preparación de esta “medicina” vendrá acompañada de un conjuro mágico que determinará el efecto que aquella poción tendrá en la abuela.

Gran creador de historias

El primer libro para niños escrito por Roald Dahl fue Los Gremlins, publicado en 1943.

Este libro, donde las protagonistas son unas pequeñas criaturas malvadas, había sido encargado por Walt Disney para un largometraje animado que nunca llegó a filmarse.

En los años siguientes, Dahl continuó creando lo que actualmente son consideradas algunas de las historias infantiles más conocidas del siglo XX, como Charlie y la fábrica de chocolate, Matilda, James y el melocotón gigante, Los Cretinos o Boy donde cuenta su infancia.

Pero Roald Dahl no se conformó con escribir historias para niños. En paralelo, tuvo una exitosa carrera como creador de cuentos macabros para adultos, donde nunca el humor negro y los finales inesperados.

Estos relatos le valieron el reconocimiento mundial y antes de ser recogidos en una antología habían sido publicados en revistas de gran renombre como Ladies Home Journal, Harper’s, Playboy y The New Yorker.

Dahl escribió más de sesenta cuentos que han aparecido en numerosas colecciones, algunas publicadas  después de su fallecimiento en 1990.

Uno de sus cuentos para adultos más famosos, Hombre del Sur, fue convertido en un episodio de la exitosa serie Alfred Hitchcock Presenta, y también adaptada en un segmento dirigido por Quentin Tarantino para la película Four Rooms.

Incluso, en los años 1960, Dahl escribió guiones de películas como Sólo se vive dos veces de la franquicia de películas de James Bond y Chitty Chitty Bang Bang, ambas adaptaciones de novelas de otros autores.

Adultos imperfectos, niños ganadores

En La maravillosa medicina de Jorge destaca la construcción de adultos imperfectos y niños que prevalecen por su inteligencia.

Es un engranaje  de competencias entre el mundo de los adultos y el mundo infantil, donde el niño protagonista termina venciendo.

La maravillosa medicina de Jorge contiene una defensa férrea de la infancia, del derecho que tienen los niños a ser niños y de ser tratados como tal, sin que se los repudie o menosprecie.

Pero además, en George’s marvellous medicine encontramos un clamor contra la crueldad, contra la actitud prepotente de algunas personas al querer aplastar a otros.

En esta historia, la abuela no es sencillamente una cascarrabias. Es en realidad una mujer cruel y malvada.

Por eso ella recibe su castigo, eso sí, con mucho humor y en un contexto de eventualidades muy graciosas y sucesos extraños.

Gracias a obras como La maravillosa medicina de Jorge, la influencia fundamental de Roald Dahl como uno de los más innovadores escritores de literatura infantil se ha hecho notar en cientos de autores y lo ha convertido en uno de los más importantes escritores para niños del siglo XX.

Donde viven los monstruos: medio siglo vigente como clásico de la literatura infantil

Donde viven los monstruos

Cuando un libro lleva más de 50 años cautivando al público no queda la menor duda de que se trata de un clásico. Pero el mérito es mayor cuando se trata de literatura infantil. Es el caso de Donde viven los monstruos (Where the wild things are).

Escrito e ilustrado por Maurice Sendak, este libro infantil fue publicado en 1963, y casi de inmediato fue condecorado con la Medalla Caldercott.

Además, ganó importantes premios como el Boston Globe-Horn Book Award y fue destacado como libro notable por la Asociación de Bibliotecas Americanas).

Donde viven los monstruos fue tildado de “políticamente incorrecto” en la época en que fue editado porque mostraba un modelo de niño que se alejaba de la imagen de civismo que se tenía en la década de los 60.

Pero con el pasar de los años, esta obra se convirtió en un referente, por la visión crítica de los modelos educativos que se imponían a la infancia.

Además, Where the wild things are significó la iniciación estética del formato de álbum ilustrado con innovadores aportes artísticos afines al arte y la experimentación.

Para el año 2009 Donde viven los monstruos ya había logrado un volumen de ventas superior a los 19 millones de ejemplares, casi todos en Estados Unidos.

Te invitamos a conocer un poco más de este clásico de la literatura infantil y juvenil, y de su autor Maurice Sendak.

Monstruos, temores y rebeldía

Max es un niño travieso que un día se disfraza de lobo y le da un susto terrible a su madre.

Por esta razón Max es castigado y debe irse a la cama sin cenar. Al llegar a su cuarto, comienza a notar algo extraño: un misterioso bosque aparece y le absorbe por completo llevándole a otro mundo.

Allí el pequeño decide explorar y se encuentra una costa con un bote que le llevará a la Tierra de los Monstruos, donde sus travesuras serán bienvenidas.

De este modo, Max se convierte en el rey de los monstruos por ser el más temible de todos ellos. Pero, ¿será capaz de recordar a su madre y volver a casa?

‘Donde habitan los monstruos’, editado en España por Alfaguara, parece una historia sencilla, pero esconde mucho más de lo que muestra a primera vista.

Más allá de lo que parece una historia sencilla, Donde viven los monstruos capta fielmente los temores y desasosiegos que todos los niños tienen en algún momento.

Refleja también la ansiedad de ser incomprendidos, de ser criticados y castigados por los padres y de sentirse poco queridos.

Donde viven los monstruos refleja de la misma manera esa rabia y esa rebeldía que surge de los pequeños cuando no se sienten escuchados.

Tesoros visuales y narrativos

El célebre autor de literatura infantil estadounidense Maurice Sendak, es considerado también uno de los ilustradores de cuentos infantiles más importantes del siglo XX.

En la década de los sesenta, los relatos de Sendak colocaron a los niños en un mundo asombroso repleto de tesoros visuales y narrativos.

Aunque su obra literaria es extensa, Sendak es principalmente conocido por una gran cantidad de cuentos infantiles cortos que él mismo ilustró, incluido Donde viven los monstruos, libro que continúa obteniendo considerables ventas en todo el mundo.

En 1996, Maurice Sendak obtuvo la Medalla Nacional de las Artes, de manos del entonces presidente Bill Clinton, por su dilatada obra literaria.

De acuerdo con los expertos, otro de los méritos de Sendak fue nunca limitar su obra a las fórmulas convencionales y arriesgarse a presentar las facetas oscuras de la mente humana.

El autor de Donde viven los monstruos falleció a los 83 años en 2012.

Una visión crítica

Where the wild things are ha sido una obra tan famosa que hasta tiene una versión cinematográfica dirigida por Spike Jonze.

La película ciertamente rescató una obra literaria para nuevas generaciones que pudieron comprender lo actual de Donde viven los monstruos.

Y es que tanto a los niños de antes como a los de ahora, cuando la realidad se les presenta inclemente, no les queda más remedio que huir hacia un mundo feliz y perfecto edificado por la imaginación.

Es por ello que Max, un niño que no logra entender a los adultos, se escapa de casa para ser el rey en un mundo donde todos se divierten y las cosas suceden como él siempre quiso.

Pero lo más importante, lo que generaciones de lectores han entendido es que más allá de las aventuras infantiles, Donde viven los monstruos presenta también una visión más crítica en la que una sociedad recelosa e individualista olvida el verdadero significado de la vida y se hunde en el desconsuelo y la soledad.

He allí el enorme valor de una obra que viene cautivando a millones de lectores desde hace más de cincuenta años: Donde viven los monstruos.

3 cuentos cortos clásicos que deberías leer antes de dormir

El patito feo, 1 de los 3 cuentos para dormir

Una de las cosas mas hermosas que tenemos los amantes de la lectura pero también aquellos niños que comienzan a descubrir el mundo, y lo mismo nos ha sucedido a nosotros desde pequeños, era justamente un momento especial cuando uno de nuestros padres nos comenzaban a contar un cuento o una leyenda y allí estupefactos nos quedábamos mientras escuchábamos y prestábamos atención a estas lindas historias.

Vamos a ver ahora algunas de estos cuentos cortos clásicos que podemos tener siempre “a mano” para así poder contar a nuestros hijos o sobrinos en cualquier momento.

El patito feo

Doña Pata estaba ansiosa por ver sus polluelos nacer. Su nido relucía con los huevos ya listos para comenzar a romperse y de allí ver sus hijos comenzar a andar. Las vecinas la acompañaban ansiosa, sabiendo que era una pata de siempre tener hermosos pequeños.

Poco a poco cada uno de los huevos empezó a romperse y salieron los bellos patitos. No obstante, el mas grande no se abría y parecía inmóvil. Cuando todos lo miraban con desconcierto, el huevo empezó a romperse y salió un patito muy diferente, y feo y torpe a comparación con sus hermanos. Las otras patas comentaban y se reían, mientras que doña Pata trataba de ocultarlo y dejarlo de lado.

El pequeño patito se sentía despreciado y sus hermanos se burlaban de él, porque era feo y encima no era tan hábil como ellos.

Por lo tanto, decidió partir de allí y buscar un nuevo rumbo, donde allá buenos amigos que lo quieran de verdad a pesar de que su aspecto no era el mejor. Antes que llegue el amanecer el patito decidió partir antes que se de cuenta el granjero.

En el camino vio que cerca había otra granja, donde una abuela lo encontró y recogió, y allí él pensó que podía ser feliz. Pero no tardó en darse cuenta que en realidad lo estaban engordando para comerlo pronto, así que tuvo que partir rápido.

Allí salió y anduvo mucho, tanto que se cansaba de caminar y caminar. Pero llegó el invierno y aún no había encontrado un lugar, y tuvo que correr en la nieve para que los cazadores no lo atrapen.

Luego de aquel duro tiempo, la primavera asomó a la zona del lago, donde se encontró con un grupo de cisnes hermosos, refinados y de un maravilloso andar. Él solo los observaba desde la orilla , tomo coraje y finalmente preguntó si podía bañarse con ellos.

Los cisnes tan simpáticos y agradables le dijeron: – “por supuesto, que sí, si eres uno de los nuestros.”

El patito quedó asombrado, y desconcertado, hasta pensó que era una broma. Sin embargo, se animó y volvió a preguntar: ¿pero de verdad puedo ir con ustedes? Porque soy torpe y feo.

Ellos contestaron: “Pues mírate en el reflejo del agua y veras que eres como nosotros”.

Aquel momento que el patito quedó atónito al ver su reflejo y así comprendió que nunca fue un pato sino un majestuoso cisne.

Caperucita roja

Había una vez una dulce niña que vivía con su madre en una pequeña casa al borde de un gran bosque. Esta pequeña niña se llamaba Caperucita Roja porque siempre llevaba una capa con una capucha roja que le gustaba mucho.
Caperucita Roja tenía una abuela, a la que amaba mucho, que vivía en una pequeña casa al otro lado del bosque. Un día, su abuela enfermó y la madre de Caperucita le dijo al niño: “Aquí hay un trozo de pan y una botella de vino, llévalos a la abuela, ¡se pondrá feliz! Pero, por favor, no te salgas del camino, ten cuidado y no hables con nadie”.

La niña le prometió a su madre que no se detendría por ningún motivo y se dirigió a la pequeña carretera que atravesaba el bosque. Después de unos minutos, sin embargo, se detuvo y comenzó a jugar, distraída por los animales.

En el bosque, también había un lobo … que vio a la niña y comenzó a conversar con ella de manera amable. Caperucita Roja no sabía que era una bestia mala y respondió educadamente y sin miedo.
“¿A dónde vas tan temprano, querida niña?”, Preguntó el lobo. “A la casa de mi abuela, para traerle vino y pan porque ella es vieja y débil, ¡así estará más fuerte!” Respondió la niña. – “¿Dónde vive la abuela?” – “En el bosque, más adelante, debajo de los tres robles”, le dijo la niña.

El lobo, inteligente, le aconsejó a la niña que hiciera otra cosa, en realidad, le llevaría más tiempo, para poder llegar a la casa de la abuela antes que ella.
Caperucita Roja le dio las gracias y se alejó por la otra carretera, la recomendada por el lobo.

El lobo corrió a la casa de su abuela y llamó a la puerta. “¿Quién es?”, Preguntó la abuela. “Soy Caperucita Roja, querida abuela, te traigo pan y vino”, respondió el lobo imitando la voz de la niña. ¡Él entró a la casa y se comió a su abuela de un mordisco! Luego se puso la ropa de su abuela, incluyendo una gorra y gafas, y se acostó en la cama.
Caperucita Roja llegó unos minutos más tarde, entró a la casa y vio lo que ella creía que era su abuela.
“Abuela, ¡qué ojos tan grandes tienes!” Y el lobo respondió. “Es para verte mejor, mi nieta”.
“¡Y qué orejas tan grandes tienes!”
“Es para escucharte mejor, mi niña”
“Pero querida abuelita, ¡qué boca grande tienes!’
‘”Es mejor comer que !!!” y el lobo saltó de la cama y la comió de un bocado.
Afortunadamente, un cazador estaba pasando y escuchó los gritos de Caperucita Roja. Corrió a la cabaña, entró y vio al lobo con un vientre hinchado que dormía profundamente. El cazador tomó un cuchillo y le cortó el vientre al lobo.

La abuela y Caperucita Roja salieron de su vientre, asustadas pero vivas. “¡Qué miedo tuve, estaba tan oscuro en el vientre del lobo!” Dijo la chica. La abuela y la nieta hicieron grandes fiestas al valiente cazador y Caperucita pensó: “Nunca, nunca más, me detendré en el bosque después de haberle prometido a mi madre no hacerlo. Ella tenía razón “.

Cenicienta

Había una vez una hermosa y hermosa niña, la hija de un caballero muy rico. Un día, mamá murió y el caballero se volvió a casar con una mujer que tenía dos hijas. Después de un tiempo, incluso el padre de la niña murió y ella se quedó sola con su malvada madrastra y las dos hermanastras, Genoveva y Anastasia, que resultaron ser malas y envidiosas.

La madrastra decidió que, a partir de ese día, la niña tendría que realizar solo las tareas más humildes y agotadoras. Las hermanas malas tomaron todas sus hermosas ropas y le dieron un viejo vestido gris para usar. Por esta razón, todos la llamaban Cenicienta.
Por la noche, Cenicienta tenía que dormir sobre un colchón de paja cerca de la chimenea y las cenizas y, por la mañana, se levantaba al amanecer, encendía el fuego, traía el agua, limpiaba, cocinaba, lavaba … mientras sus hermanastras no hacían nada. 

Su única compañía eran ratones y pájaros que la mantenían feliz. A pesar de esto, Cenicienta siempre fue amable y sonriente.
Un buen día, llegó una invitación del Rey, invitando a todas las muchachas del reino a un baile en honor a su hijo el Príncipe. Las medio hermanas, muy entusiasmadas con la idea de conocer al príncipe, llamaron a Cenicienta para ayudarla a prepararse y su madrastra, que no podía negar la invitación de Cenicienta, le dijo: “Solo puedes ir cuando termines todas las tareas domésticas”.

La niña trabajó todo el día mientras las hermanas malvadas se burlaban de ella porque nunca tendría un vestido para usar en el baile. Y Cenicienta estaba llorando en silencio … No sabía que sus amiguitas cosían un maravilloso vestido de baile.
Cuando la vieron llegar tan bella y bien vestida, Genoveva y Anastasia se lanzaron sobre la pobre chica y le quitaron el vestido. Pero … con un “Bibidi, bobidi, bu!” Apareció su hada madrina que con un golpe de varita mágica transformó el vestido desgarrado en el vestido más hermoso que jamás hayas visto y una calabaza del jardín en un suntuoso carruaje. Pero había una condición: “Tenga cuidado Cenicienta, toda esta magia terminará a la medianoche, debe volver primero, lo recomiendo. Y ahora vete, ¡corre al baile! ”

La entrada de la niña al palacio real dejó asombrados a los presentes, tan grande era la belleza de esta hermosa desconocida. Los violinistas dejaron de tocar y el príncipe la conoció de inmediato, mirándola encantada. Los dos jóvenes bailaron toda la noche bajo los ojos envidiosos de todas las chicas presentes hasta que Cenicienta vio un reloj y se dio cuenta de que era casi medianoche. Él reverenció y huyó, perdiendo uno de los zapatos de cristal que llevaba.

El príncipe estaba desesperado y quería absolutamente encontrar a la chica de la que se había enamorado locamente y el rey ordenó que se probara el zapato para todas las muchachas del reino, hasta que se encontrara a la hermosa extraña.

Un Gran Duque, comisionado por el rey, llegó a la casa de Cenicienta y, a pesar de los esfuerzos de las dos hermanastras por demostrar que el zapato era uno de ellos, pronto se dio cuenta de que sus pies eran demasiado grandes para meterse en ese delicado zapato.

Cuando llegó el turno de Cenicienta, su enfurecida madrastra tropezó con la ayudante del Gran Duque y el zapato se rompió. Pero Cenicienta había guardado el segundo zapato y lo sacó: ¡era perfecto para su pequeño pie!
Cenicienta fue llevada inmediatamente al castillo, donde se celebró la boda entre ella y el príncipe, que vivió feliz para siempre.